1. Cuando se tuerzan la vía de los trenes
y estos se estrellen con la fuerza que tienen mis huesos,
cuando el viento se desvié
y no levante sino mis papeles sosegados,
cuando caigan como moscas las notas musicales
de mi canción favorita
y muertas y rotas la tierra se las trague,
cuando los pájaros ya no quieran la fruta
que mi madre les brinda,
cuando tu ropa tenga olor a otro
y no a mi furia,
cuando descubra que era negro y no azul el cielo,
cuando mis rodillas se doblen en tierras extrañas
y se descubra que en el centro del universo todo era telaraña,
cuando quite la envoltura y no sea un dulce,
cuando le quite la tapa a la caja y no sea mi cadáver,
cuando el frio de una cárcel invoque mi locura,
cuando tus besos se hayan convertido en mariposas
y de noche se van a un jardín de sombras;
vengan por la mañana a decirme que me quieren
y me quieren pero no en mi ausencia,
no duermen conmigo y me engañan,
cuando las guerras en las alturas carezcan de gracia
cuando yo alguna vez crea en dios o en política,
cuando te sirva el vino y no lo bebas
pero te vas y lo tomas de otra copa;
entonces yo, amor
tendré que quitarle la vida a un hombre.
2. ¿Recuerdas cuando éramos los dos solos?
Era mejor entonces cuando no estábamos vivos
porque la tierra tenia sus limites fulgurantes;
corríamos peligro en el extenso umbral del mundo
y atravesábamos cuerpo a cuerpo el tembloroso suelo.
Era mejor
porque cuando atracaba la noche
dormíamos en un castillo sin dimensiones
y en el reposábamos la cabeza con el mismo sueño.
No teníamos nada
sino nuestros labios besándose
y nuestros pies tocándose,
de mis bolsillos salían a veces algunos billetes
entonces tu y yo nos íbamos lejos
a veces felices
pero siempre bebiendo tristes
emergiendo de una sonrisa de lluvia
y de la soledad pasajera.
Tu solías ser mi sombra y mi alevosía
y yo solía ser tu bastón y tu melodía.
¿Recuerdas cuando éramos los dos solos?
Tu no lo sabias
pero yo presagiaba la pólvora entre nuestras miradas
trataba de comportarme bien
pero mis pasos dejaban cicatrices en tu senda.
Entonces tú te quedabas mirándome
y crecías como un árbol en el tiempo
yo seria la piedra sorda y muda
que a veces se desangraba en silencio.
Era mejor entonces
porque no fue hace mucho tiempo
y porque podía extenderme sobre tu piel con decoro,
no había otra cosa mas que cuchillos y paciencia
y mucho papel y perdón para nuestras necesidades.
En los parques
la impalpable espuma del día
se vertía con la luz sublime de tus ojos;
y formaba un cristal extraño y misterioso
que fue tragándose de forma única nuestras caricias;
eran tus lagrimas como un rio
que yo sequé con todo el amor que te tengo.
Yo aquí mi bajo
del tren que no se devuelve
en la ultima estación donde te espero
sentado en las escaleras, echando raíces,
fumando tus dichas y mis dolores
pensando largamente en tu vida
sediento de ti, aunque sea de tus cenizas.
Eso no importa
si tuyos son mis tesoros
si el tiempo toca el crepúsculo que nos une
porque ya aprendimos labio a labio
la lección de dos amantes extraviados
que se enseñaron como amar y como dolerse,
como separarse hasta olvidarse.
Yo aquí me bajo
de tu voz y de tu pecho
regándole agua a tus orgullos
recobrando mi ternura invencible.
No lo olvides
que mi corazón dio frutos
y te defendió con espada y furia
y alejo de ti la cúpula rota, amor
tu encendiste la lámpara apagada
cuando yo moría de dolor a escondidas,
tu alzaste el volumen a la pasión dormida;
con mi sangre tu sangre alcanzó la trasparencia
reconquistaste la tierra, la luna y las espigas;
cuando tu mano se junto con la mía
de nuevo todo tuvo movimiento, amor
todo era mejor antes
cuando tu me amabas, cuando tu me amabas
todo era distinto.
Pero tampoco puedo quedarme aquí
Donde la noche es más negra,
donde otros se han robado tu corona;
tu alma es mas de ellos que tuya o mía
¿Cómo puedo tocarla sin quemarme?
Llevare el amor a las prisiones a donde voy
y la oscuridad de cada día apagara contigo tu recuerdo.
No hemos perdido nada;
ambos ganamos al conocernos
todo lo que pudimos enseñarnos, amor
fue una nueva y pura alegría.
Valdir, cuando quieras me mandas lo que me dijiste, vos tenes mi correo. Un abrazo.
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