jueves, 24 de junio de 2010

AHORA (narval vianni) a EOS

A pedazos de ti, a grandes letargos,
a camas equivocadas y profundos sueños, amor
fui construyendo mi pasado
y un puente para que tu llegaras
y recorrí los mares y las montañas
saltando enormes huecos y deformes cuerpos
mujeres apenas insaciables, desnudas, expuestas;
corazones deteriorados de doncellas
que no necesitaban amor, mujeres hermosas y radiantes
ahora un tanto asquerosas
fue tiempo perdido mi amor
pero también fue tiempo ganado
y lo que ellas querían de mi
no era mas que lo que aborreces tu ahora,
lo sabes, ellas se derritieron con sus ínfulas
y con sus orgullos precarios con sabor a sal
apartaron y menospreciaron el desnudo encanto
no fueron capaces de darme una palabra tierna
o una palabra de afecto
y tu me haz dado de pronto
el pleno lecho de tu juramento
eres de mi bienaventurada alma
que ahora te doy a ti,
tu haz tomado mi vida, haz aparecido
y con una sola mirada borraste el dolor
aquí estas tu, con tu estirpe de muchacha
ninguna se te compara, bien amada
y cuando digo ninguna
es que estoy solo en las vértices de la tierra
atado al nido de fuego que tu me das;
cuando digo ninguna, mujer
es que no importaron mis lagrimas pasadas
caídas al vestido extraño que tu no vestías
haz nacido con tus efigies para hacerme tuyo
socavando el vientre de la primavera
germinando sobre el verbo que te adora.

Linda, no te han conocido,
algunos saben quien eres
y la verdad esta atrapada en su torre
pero tu y yo nos vamos ahora
a vivir a la edad de los laudes
a extinguir el albatros de la duda
por eso extiende tu mano
y por eso bendita las palabras que salen de mi boca
porque acarician al salir
la boca que tu besas;
tu dices que no tienes miedo
y yo lo resuelvo inanimado,
tu sales a la calle
y sabes que debes volver algún sitio
y ese sitio yace inextirpablemente en mi.

¿Acaso no se necesitan cuatro paredes?
Yo te daré dos ventanas más
con vista a los cinco continentes

¿Qué necesita para ser feliz?
¿Acaso podríamos saberlo alguno de los dos?
yo te doy un campo de luz
y las cosechas de la música
yo tejeré en tu cabello una fantasía
y con los botones de tu camisa
también caerán la vida y la muerte
y allí arderemos
como un hombre y una mujer
en el cierzo que nos dio su camino
de donde todas se desaparecieron
y solo quedas tu, solo tu amor
vamos sonriendo y llorando, amándonos
porque así es y porque así no es el amor,
ciégame con tanta fuerza
que tu no mires las tristezas
que están por venir.
Podremos pisotearlas juntos
Y dormir cada noche como si fuera la ultima.

No hay comentarios:

Publicar un comentario