viernes, 8 de abril de 2011

SOBRE LA MALA HINCHADA

Hablando de mí entorno:
Una de entre las decenas de cosas que más ridiculizan a la ciudad de Medellín es definitivamente la pasión terrorista por el futbol. Supongo que la hinchada tuvo un tiempo en que su mayoría de participantes disfrutaba de manera sana y tranquila de este deporte; creo que esta mayoría ya desertó hace mucho tiempo de lo que llamamos hoy “hinchada” (Es buena decisión) por la única razón de que ahora tienen mucho que perder (como la vida). La corrupción tiene poderes inquebrantables y tentáculos infinitos y no era de extrañar que la situación colombiana en cuanto a los “hinchas” del deporte se ha vuelto incontrolable, tanto que se ha convertido en una situación organizada de vandalismo y rivalidad; eso no es un secreto sin embargo la falta de cultura tocó fondo en los hinchas de Antioquia; digo que es una vergüenza que un turista extranjero entre al estadio y salga agredido y deduzca que sea mas culto un animal que un hincha, que se lleve a su país de origen una imagen así es una vergüenza. Estaba en la estación floresta hace poco y pude ser testigo del peligro que se vive cuando se terminan los partidos de futbol en Medellín. En ese momento hubo un enfrentamiento entre hinchas y antimotines; la escena era de total salvajismo por parte y parte, tengo mucho que criticar a la policía pero los culpables siempre de este mal que proviene de miles de desadaptados es de los hinchas, no es un grupo de personas y ya, sino de una brutal organización, es decir, no veo que futuro pueda tener la ciudad con representantes así. Centenas de cuchillos, puñales, armas hechizas y hasta granadas fueron incautadas recientemente en alrededores del estadio, es increíble como terminaron las ventanas en la estación totalmente rotas, es inaceptable el escenario de destrucción que dejan al terminar los partidos ganen o no ganen sus equipos; es decir, los hinchas van al estadio no a ver un partido sino a una cumplir una cita con la rivalidad peligrosa, los buenos hinchas del futbol ya no van al estadio por el temor a los hinchas que promueven la venganza sin fundamento ¿Qué clase de ejemplos están dando a sus hijos o familiares? Están evitando la participación de quien quiere disfrutar de una manera sana del juego. Y ¿En que consiste ser un hincha? Bueno, yo no lo soy pero es obvio que como en todo deporte es acompañar a tu equipo incondicionalmente, pierda o gane y darle ánimos, asistir al estadio para apoyar la economía de tu equipo, disfrutar el juego hasta terminado, salir de estadio e irse, punto final; ser hincha no es la agresión que en muchos casos es impulsada por la droga y el alcohol, no es citarse a muerte con la barra contraria en un lugar para arreglar la diferencia que no se pudo deportivamente en el campo de juego; el deportista no quiere esto siquiera, los protagonistas en el campo de juego se sienten avergonzados cuando las personas actúan así, entonces ¿Cómo debe sentirse uno cuando su familia lo rechaza? Pero como ya dije; a esos miles les importa solo la venganza, el carácter antisocial; cuando veo las noticias escucho que para cubrirse las espaldas los hinchas que dan la cara dicen que esos que destrozaron la calle o apuñalearon a otros no son hinchas sino unos cuantos desadaptados; en primer lugar no son unos pocos y en segundo lugar si son hinchas, porque son la mayoría y porque se les da ese titulo cada vez que se les permite entrar al estadio; claro, hay muchos intereses en esto por parte de dirigentes y altos funcionarios; no se pueden cerrar las puertas del estadio siempre y cada vez que sucede una jornada de sangre pero uno ni siquiera tiene motivos para sentir angustia, rabia o depresión o sufrir mas de la cuenta cuando su equipo pierde, esto es estúpido e ilógico; las circunstancias actuales que humillan el nombre de la ciudad no es cuestión demuestran ninguna clase de cultura.
Pero tampoco es cosa de tratar de sensibilizar o educar a las personas que cometen estos hechos barbaros, porque la verdad es que estos individuos disfrutan cada vez mas el vandalismo, esa es su pasión y su distracción y aman drogarse y salir cada domingo a tirar piedras y agredir y romper casas, vallas, vidrios, estadios poniéndose una camiseta de las que no son dignos, ellos no serán corregidos, ellos quieren ir armados en cada partido y encarar al prójimo como si fuera su verdugo; y de ninguna buena forma se les impedirá seguir.
Lo que tiene que suceder es que la sana pasión tome el control, me refiero a que se retome la honra, a que la los hinchas de buen corazón se hagan la mayoría y hagan de hinchas violentos y fuera de control la minoría, que los expulsen para siempre, que se haga el sacrificio; porque si ellos mismos no lo hacen ninguna otra política externa lo hará, solo queda que ellos les den el enfoque que necesita el futbol que nada tiene que ver con situaciones adversas; que los protagonistas estén en la cancha y no en la ciudad creando el caos; no hay nada mas admirable que vivir una cerebración en paz, que dar ejemplo a otras ciudades, esa es la mayor sensibilización. Solo los hinchas que aman de verdad el deporte pueden quitarle el titulo a los corruptos y arrinconarlos fuera del estadio para siempre. Hay demasiados hinchas que están luchando por esto, hinchas de buena honra, esos mismos hinchas son los que jamás se sentirán ofendidos por un concejo como este.

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