martes, 27 de abril de 2010

desde mi silla de pobre (narval)

1. No sabia que dejarte era tan doloroso
No, yo no sabia;
Y sin embargo te extraño
y extraviado voy por el mundo
acompañado de todo lo distante.

Pero así es amor
Y como yo no quería concibo la tristeza
que sin ti también es inservible
y sigo otros horizontes
donde tu delicia no se quede esperándome
como si fuera tu alegría un sacrificio agreste.

Pienso, medito, maldigo, me pregunto en esta soledad
¿Permitirás que continúe?

Lee amor, mi última carta
que fue a la vez mi ultima esperanza;
en ella estoy yo con una mano fuera de la tumba
y con una rosa esperándote.


(el otro lado oscuro del corazon)

2. Mira mi silla de pobre, mira mi pantalla negra
observo a través de ella un paisaje hermoso
que nada tiene que ver con la clausula necia.

Sonidos de rio me recuerdan a la paz
y vientos sin trompetas soplan sin cesar;
es la intimidad del pasto, es la humedad del barro
es la elaboración de la vida en los insectos.

De pronto meso mi cordura sobre la realidad
los trenes no harán parada sobre estancias de agua
ni sus vagones en coincidencias se partirán
la vida es dulce si pisotea a la mente
y el corazón es noble si dormimos sin horizontes.

El canto es siempre de pájaros
Y el pan siempre es de acero
¡Pero ay mi hermano!
no puedo salir del submarino
ni de mis sueños recién salidos del horno
hasta que el invierno de llorarte pare.

¿Cómo ignorarte, como
como pagarte para que reemplaces mi tristeza?
Solo tengo vino, sangre, humedad en este racimo de flores
y dolores durmiendo en la madera de mi enemigo
y sentencias que se masturban en mi cama.

Yo, yo tengo preocupaciones mas urgentes
por eso soy pobre
¿me recuerdas a tu lado cuando niño?
Ya no quiero volver a ser inocente
o niño.

3. Hay muchos habitantes en mi casa:
fotos viejas y nuevas,
senos grandes, sonrisas amplias
matrimonios imposibles
artistas drogadictos, gestos de tragedia
y no hay ninguna dentro de ella
y cada mañana la ropa se queja
y los zapatos quieren irse solos
y la televisión explota
y cada día me levanto con mis lagañas
me levanto con mis mocos
y me encuentro con una cocina desordenada
que me ríe y me dice: ¡no digas nada que así es tu vida!
Yo tomo café solo en la sala
los sonidos no me incitan afuera
la pecueca en mi alma, las gotas en la llave del agua
caen y caen las gotas como bombas
subo mis pies a la mesa
miro los pelos de mis piernas
mis huesos pidiendo caminata
la pereza en luz primera del alba
el tatuaje de araña me pica con poesía
y entonces de nuevo vive mi abuela
y mi abuelo reencarna y me da plata
y llega mi tío en su silla de ruedas
y quiere de nuevo quitarse la vida
y también se sienta a mi lado
mi primo David con sus hermosos ojos de miel
sonriendo con magia de niño;
me da tristeza que los verdaderos habitantes
a los que se les extraña estén muertos;
¡que cosas!
Solo hay que abrir la puerta o la ventana
para que la realidad acabe con la fantasía

Todos las cosas cambian
y no es que cambien
es que se vuelven vanas.

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