10. Doy paso, amor
a otros hombres, porque tienes muchas vidas por delante,
doy pasos a nuevas caricias
que no tengan nada del fuego que salió de mis venas
y que te quemó celoso de mi territorio.
No tengas miedo, abrasa el cuerpo que ha de conquistarte
Y olvida a tu poeta que prefiere antes que a ti a su cueva
no saldrá jamás mientras la tormenta desnude tu tristeza.
Yo me alejare
Pero no de ti sino de los que no están contigo
para que conserves el recuerdo de quien fue expulsado
desde tus labios hasta la ternura que me diste para siempre.
Yo me alejare
Tu llenaste el mundo, preciosa florecita
y con tu guerra invadiste mis tierras
yo era como un soldado: apático y tedioso
pero llegaste tu con tu magnánima voz
a llamar a mis banderas
a señalar el camino que debía escoger mi furia
y fui sin penas a besar tu desnudo cuerpo
para acudir a la fuerza que me traías.
Ay amor, amor
Y así como te recibí, con tu estatura de colina
con tu cintura inalcanzable,
con tus senos puros, con tu brazo crecido
con tus labios gruesos y desatados
con tus piernas inclinadas
con tu blancura fulminante, bella, deslumbrante
tus cejas repentinas, tus pestañas de eterno llanto
con fulgor de tu espalda, desde mis manos torpes
en tus pies de oro; así como te recibí
besando tus hombros, esperando en tus uñas
enmarañando tu cabello
deshaciéndote entre mis dedos como si fueras espuma
así amor, amor,
ya no veo tu corona
ni escucho el himno que trajiste a mis honores.
Así que sin moverme, pero doloroso
así que sin tus dones
pero con lamentos distantes
noto que la claridad tuya
abandona los parques que fuimos;
nunca morirás sin embargo
nunca tu risa dejara de reír
ni de dar espacios al poema
no se despegara del tiempo y el placer
las palpitaciones tuyas
cuando dormíamos juntos
eras mas que una mujer,
eras una pradera fructífera
llena de raíces y colores
llena de profundos ritos
que unió tu perfumen
con todos mis firmamentos.
Adiós, adiós, amor
Me voy de tu vida, callado, distante
roto, como siempre me voy
triste y duro como un muro
con tus rastros hare una fogata indeleble;
nunca encadenado, nunca delirante
sino lleno de espinas ebrias
de bares infernales, de avenidas sin follaje
de canciones desconsoladas, de tardes sin crepúsculos
me voy; te ame, nosotros fuimos la cosecha
y nadie recogió tu estandarte imperfecto
nadie vio mi amor
sino mi cicatriz en la piedra, mi quebranto en la rama partida
¿Acaso no sientes como yo que es la hora?
Me llevan entre presagios tus designios
me arrastran a latigazos, a cuchillazos
y todos me miran y tengo la soledad entumecida
porque me voy de tu vida.
Es suficiente; vuelvo al mundo del que me alejaste
del que me fui forzando tu alegría
vuelvo con cólera, con nostalgia, sin ti
y todo esta inmóvil, todo
como si la muerte hubiera llegado a las heladerías
como si el destino hubiera castigado los almacenes
y las escaleras ya no tienen peldaños
y las estaciones presan a la gente
los policías están desnudos, los semáforos bocabajo
las licoreras son las únicas que me sonríen,
la perspectiva del mundo ha tomado vacaciones
vacaciones en lo funeste prematuro
porque nos hemos perdido cuando pedíamos retorno.
Tu y yo, descendiendo, entendiéndonos por fin, una sola vez
que esto es lo mejor, que infinito es el cráter de nuestra amistad
que una rosa se convierte en una huella perdida
que días agudos socavan el hijo que no tuvimos
y que ese hijo se convierte en un espiral de cachetadas;
Lento, sin contorno, sin veta pero con velos
debemos deshabitar nuestra ultima tristeza
para que encontremos después el nuevo amor
que ahora nos parece imposible
Perdón sin quemar la memoria, te pido
a tu brindis, en vano, sin celos, sin esperar nada
sin rencores, con los mismos orígenes inconcebibles
para poder estar con todos; vivos o destrozados
amor, si quieres puedes ser mi dueña por siempre
si quieres, puedes esperarme por siempre
pero no tienes que obedecerme
porque un día me muero
y otro día se duplica mi fulgor incesable
igual que un cobarde que no se acuerda.
cuya fe no tiene desenlace
amor, yo no soy una tumba ni un abismo
ni un bastón que tu hallaste;
soy un barro pisado, un pozo de vino triste
un leñador de ensueños, no un pastor de sueños .
Yo concluí abandonarte
para que no temas mas a este ultimo minuto
en que amándonos nos dejamos
juntos, marginados, insoportables.
11. Permanezco largamente dormido
en horas que se acumulan en vano;
inútil como el gobierno, cansado como un pez en una pecera
con las cortinas cerradas, con el alma cerrada
a oscuras con mis huesos y mis ideas
y despierto en busca del almuerzo
a mirar las noticias del infierno;
el mediodía parece maldito
así que muero de nuevo; mas triste, mas roto
la tarde es un sepulcro, el mundo no me importa
las paredes se hacen mas frías, la habitación es un pantano
despierto para escribir este poema,
sin amor, con alguna esperanza que no recuerdo
absorto, absorbido por las almohadas; las sabanas son el viento
y me llevan a una torre de silencio.
De pronto aparece la luna
y siento la necesidad de escribir el final del poema
pero los días son los mismos; a veces abro los ojos
y no se si es mañana o tarde
a veces me levanto con prisa de algo
pero no recuerdo si tengo que ir a trabajar
no recuerdo sin tengo madre, padre; o un hijo o una mascota
solo se que tengo barba, pereza, vergüenza.
Así que solo quiero seguir dormido y dormido,
muerto y muerto
como si eso fuera a curar algo.
A veces despierto y pongo musiquita
y revivo y los nombres aparecen en mi mente
entonces se que en verdad tengo algo pendiente
…vivir…
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