
EL FANTASMA DEL PARQUE BIBLIOTECA
Vino a buscarme el treinta uno por la noche,
dicen que estuvo cerca de encontrar mi residencia,
rondó quizás mis esquinas presintiendo el alma de alcohol que yo tenía,
pero no lo hizo, no encontró mi casa
así que se enfureció con tanta fuerza
que se fue con su poesía maldita a otra parte
quien sabe a donde fue a parar el fantasma de arbey , el fantasma del parque biblioteca.
Mientras tanto yo estaba con el síndrome de la inconsciencia
devorando animales inicuos que se quejaban en la parilla,
esperando en el absurdo festín al año nuevo
que de hecho en mi pisoteada izquierda
es cada vez un año mas viejo comparado con el que pasa.
Para ser un iluso en una escena irreal
prefiero ser otro fantasma
o prefiero ser el animal que arde en la parrilla.
VEN CONMIGO (a eos)
Ven conmigo amor, amor, ven conmigo
aunque mi voz no diga nada
mi poema tiene tanta fuerza
que lo contradice todo.
No lo creas, y te digo mujer:
cuando te juzguen
¿Cómo habrán de encontrarte culpable
si estoy yo presente con mi furia maldita?
Quédate conmigo
que es estar en una madriguera celeste
enterrada bajo la tierra
en el infierno del miedo de los otros.
Quédate conmigo, que yo no se lo que es el amor
Y aun así te amo,
Y si lo que te digo no te convence
entonces vete a buscar la llave
que abre las puertas del mundo de los idiotas
allí encontraras el terraplén egoísta de otros hombres,
angeles con cara de piña
sentados en fila en una bahía plateada,
contando días, esperando otras vidas
deseando otra muerte
mientras que yo estoy lejos
de pie en el mediodía de mármol
en la gradería henchida de la ultima llanura
esperando a que un pájaro de fuego
traiga en su pico el ultimo día del mundo
quédate conmigo cuando pase
que no habrá mejor zarza entonces
que la que nos fumaremos en nombre de nuestro amor.
Reflejo.
ResponderEliminarMe han dicho que soy el
recuerdo de un muerto
y como no serlo
si soy el reflejo
de lo que he dejado de ser,
estela celeste de la infinita creación
roca mística,
templo construido con
oraciones y engaños hace más de dos mil
años,
arrecife de morteros y
barcos hundidos.
El mundo longevo y senil,
las ganas de muchos
de lanzarse al vacío,
solo algunos lo logran
los demás
viven aferrados a esa
idea mal vendida
de lo que es la vida.
Yo como recuerdo de un
muerto me escondo
tras vestidores,
en las habladurías de la gente,
los delirios de los normales
y los razonamientos de los
locos,
las inseguridades de los pueblos,
las mentiras de los gobiernos,
en las bibliotecas,
el mogo,
lo corrosión,
perdido, desaparecido,
secuestrado,
arrojado a una
fosa común,
encadenado a un árbol,
abstraído de la
realidad,
casi vencido,
con los ojos
vendados,
creyendo en encuestas,
riendo y llorando con novelas.
Así es como me
convertí en
recuerdo de un muerto,
pues ya he muerto en vida.
28.12.2009.