domingo, 3 de enero de 2010

dos poemas antes de la hora cero


EL FANTASMA DEL PARQUE BIBLIOTECA

Vino a buscarme el treinta uno por la noche,
dicen que estuvo cerca de encontrar mi residencia,
rondó quizás mis esquinas presintiendo el alma de alcohol que yo tenía,
pero no lo hizo, no encontró mi casa
así que se enfureció con tanta fuerza
que se fue con su poesía maldita a otra parte
quien sabe a donde fue a parar el fantasma de arbey , el fantasma del parque biblioteca.

Mientras tanto yo estaba con el síndrome de la inconsciencia
devorando animales inicuos que se quejaban en la parilla,
esperando en el absurdo festín al año nuevo
que de hecho en mi pisoteada izquierda
es cada vez un año mas viejo comparado con el que pasa.

Para ser un iluso en una escena irreal
prefiero ser otro fantasma
o prefiero ser el animal que arde en la parrilla.


VEN CONMIGO (a eos)

Ven conmigo amor, amor, ven conmigo
aunque mi voz no diga nada
mi poema tiene tanta fuerza
que lo contradice todo.

No lo creas, y te digo mujer:
cuando te juzguen
¿Cómo habrán de encontrarte culpable
si estoy yo presente con mi furia maldita?

Quédate conmigo
que es estar en una madriguera celeste
enterrada bajo la tierra
en el infierno del miedo de los otros.

Quédate conmigo, que yo no se lo que es el amor
Y aun así te amo,
Y si lo que te digo no te convence
entonces vete a buscar la llave
que abre las puertas del mundo de los idiotas
allí encontraras el terraplén egoísta de otros hombres,
angeles con cara de piña
sentados en fila en una bahía plateada,
contando días, esperando otras vidas
deseando otra muerte
mientras que yo estoy lejos
de pie en el mediodía de mármol
en la gradería henchida de la ultima llanura
esperando a que un pájaro de fuego
traiga en su pico el ultimo día del mundo

quédate conmigo cuando pase
que no habrá mejor zarza entonces
que la que nos fumaremos en nombre de nuestro amor.

1 comentario:

  1. Reflejo.
    Me han dicho que soy el
    recuerdo de un muerto
    y como no serlo
    si soy el reflejo
    de lo que he dejado de ser,
    estela celeste de la infinita creación
    roca mística,
    templo construido con
    oraciones y engaños hace más de dos mil
    años,
    arrecife de morteros y
    barcos hundidos.
    El mundo longevo y senil,
    las ganas de muchos
    de lanzarse al vacío,
    solo algunos lo logran
    los demás
    viven aferrados a esa
    idea mal vendida
    de lo que es la vida.

    Yo como recuerdo de un
    muerto me escondo
    tras vestidores,
    en las habladurías de la gente,
    los delirios de los normales
    y los razonamientos de los
    locos,
    las inseguridades de los pueblos,
    las mentiras de los gobiernos,
    en las bibliotecas,
    el mogo,
    lo corrosión,
    perdido, desaparecido,
    secuestrado,
    arrojado a una
    fosa común,
    encadenado a un árbol,
    abstraído de la
    realidad,
    casi vencido,
    con los ojos
    vendados,
    creyendo en encuestas,
    riendo y llorando con novelas.

    Así es como me
    convertí en
    recuerdo de un muerto,
    pues ya he muerto en vida.
    28.12.2009.

    ResponderEliminar