
Me siento al margen, casi impedido
porque no puedo escribir un poema de amor
sin que te vea desde el otro lado de mi mente
diciéndome no con tu furioso rostro.
Siento como si hubieras cercenado mi mano derecha,
Porque escondes con recelos
aquel secreto que ahora no vale un beso
porque si escribo algo de pasión
entonces ya todos saben que es para ti
¡Pero basta!
Basta de miedos y de alas cortadas
yo no sigo amando sino lo que fuiste
y queriendo esa ilusión en la que vivimos
¡Basta!
Porque eres otra,
porque le sigo haciendo el amor a la que niegas
Y no a ti que me odias.
Y donde quiera que estés
no me hagas saber que estas con otro hombre
¿Eso de que sirve?
Si no tengo celos,
si aun sigo deseando a la culpable y no a la inocente.
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