lunes, 6 de julio de 2009

MUERTE DE CADA OBJETO (NARVAL VIANNI)


MUERTE DE CADA OBJETO

Cada noche perfumada,
decididamente ebria,
definitivamente amarga,
me llena de pensamientos tristes
ellos giran retorciendo las horas,
¡Maldita esencia! Efímera y engreída,
hilvanando mis esperanzas,
completándola con la parte de la nostalgia
que aprieta son sed agreste mi alma.

De frió infinito se anida mi calma.
De nombre bendito se maldice mi vida
y pongo a todas las efigies un fantasma.
¿De que se trata esta nostalgia?
elementalmente marchita,
taciturnamente en penurias.
que una fuerza extraña extirpa la herida.

Observo toda mi vida pasar en una luna.
Penetro en la ausencia todas las culpas.
Tristeza que cala y aniquila.
Es la misma locura que tú cultivas,
que mantienes en respiración oculta.
Si te murieras yo cantaría en mi locura
y si me amaras yo susurraría en mi copa.

Asomo mi cabeza para cada mirada
y retrocedo mi corazón para cada sombra.
Socavo sonidos en mis propias venas,
me hacen sentir lejanamente solo,
en soledad perpetua, en tranquilidad alquilada.

Cada noche perfumada resaltas mi dolor
y besas mi dolor con el roció del mundo
y te alojas en cada objeto por que te amo.

Lerdo de luces, pálido de canciones,
Loco de apartamento, desangrado de balcones
¿Acaso recuerdas mi vida?
ó quieres olvidarte de mi tímido espanto.
que llora de largo en las estrellas
y que invoca sobre las cosas bellas
la infinita estela de mi tristeza.


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