martes, 7 de julio de 2009

narval vianni

ESTOY CANSADO

Estoy cansado,
Cansado de alma y de tripas.
De tener la misma memoria,
de no poder comprarme una nueva.
Cansado de los trenes.
De que me entren por un oído
de que me salgan por el otro.

Cansado,
de ser alérgico al aire, al frió,
a las comidas, a las personas;
Cansado de esquinas y cenizas,
cansado de mis huesos,
de mis anteojos, de mis lunes,
estoy cansado y triste de los viernes.

Cansado de estar triste,
de no llorar y ser represa,
de ser pradera y ser sombra marina
cansado de mi furia y de mis ropas,
de ir y de venir,
de no venir ni de ir,
cansado del dinero, de la ausencia.

Cansado de ser vida
y de no ser muerte, cansado
del amor como pretexto,
marchito, inexorable, extinto.
No hay cansancio que conmigo pueda.
Pensando, mudo, muerto, seco, mojado,
si duermo no me acuerdo si ya he reposado
no hay cama para mi cansancio
ni hospitales para mi heridas.

Es perder, es ganar, es ser maldito, bendito,
es estar lleno de rencores, de amores,
es esperar lo celeste, es esperar tu voz,
es esperarte, es hacerte el amor,
es costumbre y desquicia, es la ternura
es el alma rota de pena, es guitarra de fuego
es la memoria, es saber tu nombre, es la espuma
es la medula, la espiga, la quimera
eso y mucho mas es estar cansado.

Y así por coincidencia, descansar no es morir
ni abandonar el espíritu en su esencia,
sino mas bien despertar un día y no tener conciencia
es encontrar en tus manos una nueva vida

y en tus costumbres una vieja muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario